"La flexibilidad es una prioridad para nosotros. Gracias a Weber podemos cambiar de producto y seguir cortando sin perder tiempo."
Aarnink Vleeswaren produce a diario entre 650 y 700 tipos distintos de carne y embutidos para supermercados, hostelería, carnicerías y servicios de comida. Eso exige un alto nivel de flexibilidad en la producción. Por eso, el productor de carne con sede en Lochem (Países Bajos) apuesta por las soluciones de Weber Food Technology para el corte, el porcionado y el envasado de sus productos. "Las máquinas de Weber nos permiten cortar distintos productos sin necesidad de largos tiempos de reequipamiento. Esa es una exigencia clave dentro de nuestra producción", explica Bart Aarnink, director general y propietario de Aarnink Vleeswaren.
"La flexibilidad es nuestra máxima prioridad", añade Bart, que dirige hoy la empresa familiar en su segunda generación. La empresa la fundó su padre, Ton, un carnicero de profesión que durante años gestionó varias carnicerías por cuenta propia. "Mi padre empezó con una tienda propia y fue desarrollando el negocio hasta llegar a lo que somos hoy. En Aarnink Vleeswaren elaboramos productos de calidad con los que queremos conservar el carácter tradicional de los embutidos." Según la propia empresa, son líderes del mercado en este segmento. Según explican, se debe en parte a su amplio surtido y al trato cercano típico de una empresa familiar, y en parte a unos productos que conservan el auténtico "sabor de siempre".
Autor: Martijn Schwillens
Centrados en las necesidades del cliente.
Kamsteeg explica que, pese a la amplia variedad de productos y los numerosos lotes pequeños, en Aarnink Vleeswaren se decantaron conscientemente por una loncheadora Weber 604 de alto rendimiento junto con el robot pick & place wePICK 3000, equipado con función de almacenamiento intermedio integrada. Gracias a la función de almacenamiento intermedio, hemos logrado aumentar la capacidad de envasado por minuto muy por encima de las estimaciones iniciales. Esta línea de producción ya no registra tiempos de inactividad", explica Kamsteeg. Esto es posible gracias a que el robot manipulador controla la loncheadora para garantizar el número exacto de porciones. Esto genera un almacenamiento intermedio temporal que permite al robot seguir operando durante un cambio de producto o el inicio de un nuevo lote, alimentando la envasadora con porciones ya preparadas. Durante la recarga de la loncheadora, este almacenamiento intermedio se vacía progresivamente, lo que garantiza un proceso continuo sin interrupciones.
Según Bart Aarnink, la automatización de la planta de producción en Lochem aún no ha concluido; al contrario, ya hay nuevos pasos previstos con la colaboración de Weber Food Technology: "Desde 2018, nuestra sede central y las áreas de loncheado, preparación de pedidos y logística se encuentran en Lochem, y desde 2024 también toda nuestra producción. Queremos seguir automatizando la fase final del proceso de producción. La pregunta clave es: ¿cómo podemos lograrlo sin perder la flexibilidad que tenemos actualmente? Para avanzar en esa dirección, queremos seguir trabajando juntos." Eso sí, los primeros contactos para la nueva sede en Lochem no giraron en torno a soluciones técnicas de producción. "Empezamos a hablar porque yo conocía el nuevo edificio y pude asesorar a Aarnink sobre cómo acondicionarlo de la forma más eficiente posible. Este enfoque encaja perfectamente con nuestra promesa al cliente: "Expect More". Porque juntos, se llega más lejos", afirma René Kamsteeg. En Weber, lo importante es ofrecer soluciones que realmente hagan crecer al cliente y le abran la puerta a mejoras como la automatización. En muchos casos, ese avance se da de forma conjunta y en estrecha colaboración con el cliente, como con Aarnink Vleeswaren. "Si un cliente tiene una necesidad, hay que cubrirla. Y si la solución aún no existe, la desarrollamos. Así es como trabajamos en Weber." resume Kamsteeg.
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